¡Hola VIVILO! Hoy es nuestro último día de PRIMERO ORÁ. Estamos tan agradecidos por lo vivido y expectantes por lo que Dios quiere seguir haciendo en nosotros. Disfrutemos de este último día juntos.
1 Tesalonicenses 5:17 «oren sin cesar,»
Durante estos 21 días de ayuno y oración aprendimos a acercarnos a Dios, a entregarle nuestras preocupaciones, a confiar en su poder, a vivir agradecidos, a esperar en Él, a orar por otros y a caminar acompañados como iglesia.
La oración es una invitación a construir una relación constante con Dios. No se trata solamente de encontrar un momento del día para orar, sino de aprender a caminar con Dios todos los días, llevando delante de Él nuestras necesidades, nuestros planes, nuestras decisiones, nuestras preocupaciones y también nuestros agradecimientos.
Por eso, estos 21 días no son el final, sino el comienzo de una vida de oración. Seguimos orando, seguimos buscando a Dios y seguimos caminando con Él cada día.
Romanos 12:12 «Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.»
Perseverar significa continuar, incluso cuando no vemos resultados inmediatos. Significa seguir buscando a Dios cuando las respuestas tardan, cuando atravesamos dificultades o cuando simplemente sentimos que no tenemos mucho para decir.
Perseverar es elegir seguir orando aun cuando nuestras circunstancias no cambian, confiando en que Dios sigue obrando, incluso cuando todavía no podemos verlo.
Salmo 88:1 «Señor, Dios de mi salvación , día y noche clamo ante ti.»
La oración no depende de un lugar específico ni de un momento determinado. Es parte de nuestra vida. Dios está presente en cada momento y podemos aprender a buscarlo en cada situación.
Seguimos orando, sin importar las circunstancias en las que nos encontremos. Seguimos orando cuando tenemos respuestas y cuando no. Seguimos orando cuando todo va bien y cuando atravesamos dificultades.
Porque orar no es solamente pedirle cosas a Dios. Es permanecer cerca de Él, reconocer que lo necesitamos, entregar nuestra vida en sus manos y elegir caminar de acuerdo con su voluntad.
Salmo 119:147 «Muy de mañana me levanto a pedir ayuda; en tus palabras he puesto mi esperanza.»
Podemos agradecer por poder hablar con Dios en todo momento, por cada oración respondida y por cada persona por la que oramos. Y miramos hacia adelante con expectativa, sabiendo que Dios todavía tiene mucho por hacer en nosotros.
Cuando no sepas qué hacer, orá. Cuando tengas que tomar una decisión, orá. Cuando tengas miedo, orá. Cuando recibas una respuesta, agradecele a Dios en oración. Cuando alguien necesite ayuda, orá por esa persona. Porque la oración es nuestra primera opción, no nuestro último recurso.
¿LA ORACIÓN ES PARTE DE MI VIDA?
Podemos decidir buscar a Dios cada día, haciendo de la oración una prioridad en nuestra vida. Queremos seguir hablando con Él, escuchando su voz y llevando delante de su presencia cada necesidad, decisión, plan y preocupación. Estos 21 días terminan, pero nuestro caminar con Dios continúa.
