¡Hola VIVILO! Bienvenidos al día 18 de PRIMERO ORÁ. Estamos llegando al final de estos 21 días. Tomate este tiempo, detenete y disponete a escuchar su voz.
Hebreos 11:6 «En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.»
Muchas veces oramos, pero no vemos cambios. Oramos por una situación, pero todo sigue igual. Pedimos una respuesta, pero no llega. Buscamos una solución, pero parece que no hay salida.
Y en esos momentos nos podemos preguntar si vale la pena seguir orando. Hebreos 11:6 nos recuerda que la fe es fundamental para acercarnos a Dios.
A veces pensamos que tener fe significa que Dios va a hacer lo que le pedimos sí o sí. Pero la fe no es confiar en un resultado específico. La fe es confiar en Dios, incluso cuando todavía no sabemos cuál va a ser el resultado.
2 Corintios 5:7 «En efecto, vivimos por fe, no por vista.»
Nuestra fe no está puesta en que Dios haga todo lo que nosotros queremos. Nuestra fe está puesta en quién es Él. Y es que, para acercarnos a Dios, tenemos que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Y esa recompensa no siempre es la respuesta que esperábamos.
A veces Dios responde con un «sí», a veces con un «no» y otras veces tenemos que esperar la respuesta. Pero cada vez que lo buscamos, aprendemos a conocerlo, a depender de Él y a confiar más en Él.
Por eso, no dejemos de orar solo porque todavía no lo vemos. La fe no necesita ver para seguir buscando a Dios. Quizás estamos orando por nuestra familia, por una decisión, por una situación económica o por un proyecto. Incluso llevamos mucho tiempo orando por algo y todavía no vimos ningún cambio.
Hoy Dios nos desafía a seguir orando. No porque tengamos todas las respuestas ni porque sepamos cuándo llegarán, sino porque sabemos quién está escuchando nuestra oración.
Santiago 1:6 «Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento.»
Es fácil decir que confiamos en Dios cuando todo está saliendo bien. Pero la fe se pone a prueba cuando podemos acercarnos a Él y, a pesar de que no entendemos lo que está pasando, seguimos confiando en Él.
La fe no significa que sabemos exactamente cómo Dios va a responder. Significa que seguimos creyendo que Él es bueno, que nos escucha y que podemos confiar en Él aun cuando todavía no vemos.
Pensá en aquello por lo que venís orando y todavía no ves una respuesta. Hoy volvé a presentárselo a Dios. Pero esta vez no le pidas solamente que cambie la situación. Entregásela y confiá en Él, aun sin saber cómo va a terminar.
Marcos 11:24 «Por eso les digo: crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración y lo obtendrán.»
¿ESTOY DISPUESTO A SEGUIR ORANDO AUNQUE TODAVÍA NO VEA RESULTADOS?
La fe nos lleva a seguir buscando a Dios aun cuando no vemos resultados. Hoy elegimos volver a orar por aquello que estamos esperando, confiando en quién es Dios. No oramos porque tengamos la certeza de que todo saldrá como esperamos, sino porque tenemos la certeza de que Dios sigue siendo digno de confianza.
