DÍA 17 — Orá para conocer a Dios

Escrito el 26/08/2026
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¡Hola VIVILO! Bienvenidos al día 17 de PRIMERO ORÁ. Creemos que cuando oramos, Dios ordena nuestro interior y renueva nuestra fe. Buscá un lugar tranquilo, abrí tu corazón y dejá que Él te hable.

Jeremías 29:12-13 «Entonces ustedes me invocarán, vendrán a suplicarme y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón.»

A veces nos acercamos a Dios principalmente por lo que necesitamos. Le pedimos ayuda, una respuesta o que nos dé algo que estamos esperando. Y está bien pedir, Dios quiere que le contemos lo que nos pasa y que llevemos delante de Él todo lo que hay en nuestro corazón.

Pero hay algo mucho más grande que podemos encontrar en la oración: a Dios mismo. La oración no es solamente el lugar donde buscamos respuestas, sino el lugar donde aprendemos a conocer a quién responde. Porque una cosa es saber cosas sobre Dios y otra muy diferente es conocerlo.

Oseas 6:3 «Conozcamos al Señor ; esforcémonos por conocerlo. Tan cierto como que sale el sol, él habrá de manifestarse; vendrá a nosotros como la lluvia de invierno, como la lluvia de primavera que riega la tierra.»

Podemos saber que Dios es bueno, pero en la oración aprendemos a experimentar su bondad. Podemos saber que Dios es fiel, pero cuando atravesamos una situación difícil y seguimos buscándolo, comprobamos su fidelidad. Podemos saber que Dios nos ama, pero cuando nos presentamos delante de Él con todo lo que somos, descubrimos que su amor no depende de que seamos perfectos.

Jeremías 29:12-13 dice que cuando buscamos a Dios de todo corazón, lo encontramos. No dice que encontraremos todo lo que queremos, sino que encontraremos a Él. Porque la mayor respuesta de la oración no siempre es recibir lo que pedimos. A veces, la mayor respuesta es encontrarnos con Aquel a quien estábamos buscando.

Quizás hoy estamos orando por una respuesta, pero Dios quiere darnos algo más profundo: su presencia. Quizás estamos buscando que cambie una situación, pero en medio de esa situación Dios quiere transformar nuestro corazón.

Por eso, no usemos la oración solamente para conseguir algo de Dios, sino para conocerlo a Él. No oremos solamente cuando necesitamos una respuesta. Oremos para escucharlo, para conocer su corazón, para aprender a confiar en Él y para permanecer cerca de Él.

Salmo 27:8 «El corazón me dice: «¡Busca su rostro!». Y yo, Señor , tu rostro busco.»

A veces podemos pasar tanto tiempo buscando respuestas y soluciones que olvidamos que la persona que más necesitamos encontrar es a Dios mismo. Cuando nuestra oración deja de estar centrada solamente en lo que queremos recibir y empieza a estar centrada en conocerlo a Él, nuestra relación con Dios cambia.

Cuando ores, no nos apresures en presentar solamente tus pedidos. Tomate un momento para buscar a Dios, leer su Palabra y hablar con Él. Pedí que te permita conocerlo más, entender su corazón y disfrutar de su presencia. Porque la mayor recompensa de la oración no es recibir algo de Dios, sino encontrarnos con Él.

 

 

¿ESTOY BUSCANDO A DIOS O SOLAMENTE SUS RESPUESTAS?
La oración no es solamente para pedirle algo a Dios, sino para acercarnos a Él. Hoy buscá su presencia antes que sus respuestas y permití que Él sea lo que más necesitás.