¡Hola VIVILO! Comenzamos el día 16 de PRIMERO ORÁ con expectativa. Elegimos detenernos y escuchar a Dios, confiando en que su voz trae claridad. Tomate este momento y compartí este devocional con otros.
Mateo 7:7-11 «Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra y al que llama, se le abre. »¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O, si le pide un pescado, le da una serpiente? Pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le pidan!»
Jesús nos está enseñando a pedir, buscar y llamar. Tres acciones que hablan de acercarnos a Dios a través de la oración, de insistir y de reconocer que lo necesitamos. Podemos llevarle nuestras necesidades, preocupaciones, planes y todo aquello que hay en nuestro corazón, porque Él no es distante a nuestra necesidad.
Jesús usa el ejemplo de un padre que sabe dar cosas buenas a sus hijos. Y es que, aun con nuestras limitaciones, buscamos lo mejor para quienes amamos… ¡pero cuánto más nuestro Padre celestial! Dios conoce nuestras necesidades mucho mejor que nosotros mismos y sabe qué es verdaderamente bueno para nuestra vida.
Y cuando Jesús habla de pedir, no está hablando solamente de cosas materiales o de aquello que queremos que suceda. En otro momento, Jesús mismo enseña que nuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan.
Lucas 11:13 «Pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!»
Dios no solo quiere darnos cosas, quiere darnos de sí mismo. Nos dio a Jesús para que pudiéramos ser salvos de nuestros pecados y nos dio al Espíritu Santo para acompañarnos, guiarnos y ayudarnos cada día.
Romanos 8:32 «El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?»
Si Dios ya nos dio lo más grande, podemos acercarnos a Él con la confianza de que también podemos pedirle todo lo que necesitamos. No significa que Dios siempre vaya a responder exactamente como esperamos, pero sí podemos confiar en que Él siempre sabe qué es lo mejor.
Dios es bueno y sus respuestas también. A veces tendremos que esperar, otras veces tendremos que aceptar un «no», pero nunca tendremos que dudar de su amor por nosotros.
Tal vez hoy estás buscando una respuesta, necesitás dirección, estás atravesando una situación difícil o simplemente necesitás fuerzas para seguir. No busques primero en otros lugares lo que solo Dios puede darte.
Podés pedir porque Dios escucha, podés buscar porque Dios se deja encontrar y podés llamar porque Dios abre la puerta. No te alejes de Él cuando necesites algo, acercate todavía más.
¿ESTOY ORANDO CON CONFIANZA?
Podemos pedir, buscar y llamar con confianza, sabiendo que Dios nos escucha. Hoy decidimos no dejar de orar por aquello que estamos esperando, sino acercarnos a Él una vez más, creyendo que es un Padre bueno y que sabe darnos lo mejor.